Faras

Salir de la selva es complicado

No es sólo por lo agradable de la sensación de estar dentro de un sistema orgánico, por el maravilloso disfrute de bañarse en un afluente del Amazonas, ni por la cantidad de gente inolvidable que uno conoce por allá. Salir de la selva es complicado -también- porque no hay muchos transportes y porque nadie sabe bien los horarios de los buses, de los barcos ni de las aduanas.

Voy a detallarlo porque es impresionante.
Día 1:

Día 2:

Día 3:

Día 4:

Tiempo total: 98hs (del jueves a las 11am al lunes a la 1pm). Costo total: USD 98.
El mismo trayecto en avión vale USD 700 y lleva unas 6hs de vuelo.

Es decir que en avión podría haber tardado un 6% del tiempo y hubiera gastado un 700% del dinero. Igual lo interesante de viajar así es que uno va viendo todo el paisaje, tiene oportunidad de hablar con mucha gente de diferentes lugares, y de realizar el descanso necesario luego de una experiencia tan fuerte como estar tres semanas en la selva. Esto es importante, el avión es parecido a la teletransportación: se llega demasiado rápido a los lugares.

Por ejemplo, ahora voy a tomar un avión a USA, y creo que el impacto de llegar allá en pocas horas va a ser muy fuerte.
Además, convengamos que hace 10 meses que estoy viajando por latinoamérica, en buses, en ciudades sucias, pagando precios ínfimos, recibiendo, a veces, servicios de muy mala calidad, en fin, disfrutando mi recorrido por el mundo. Y ahora voy a llegar a una gran urbe del norte... de la que podría decir ahora mis prejuicios, que no son nada originales, y por eso voy a esperar a llegar allá para hablar de eso.

Estos días en Lima son muy tranquilos, estoy en el barrio de Miraflores, una zona ordenada y tranquila, con casas grandes y shopping centers. Fuí al cine, visité amigos. Conocí a la gente de Escuelab que me invitaron a dar una conferencia mañana (post no disponible: /2012/10/conferencia-de-accesibilidad-en-lima-peru/). Así que muy bien todo por aquí.